UCV: Un balance sobre las elecciones del 30-E

Barricada elecciones

Por Giovanni C. – Estudiante de Historia, UCV

(…) “la rabia tan sumisa
tan débil tan humilde
el furor tan prudente
no me sirve”
Mario Benedetti

La derecha barre al chavismo… Ampliando la ventaja

En las pasadas elecciones de la UCV del 30-E se ratificó la tendencia de los últimos años, con un margen más ventajoso de las fuerzas derechistas sobre el chavismo, ampliando el diferencial de votos con respecto a las elecciones del 2012. Para estas elecciones sufragaron algo más de 16 mil estudiantes de un universo de 56mil inscritos, es decir, una abstención del 70%. La formula por derecha de “Viva la U” ganó la FCU con 7.640 votos (51,15%), seguido por “Muévete” otra plancha alineada a la oposición 5.055 votos y como tercera fuerza “Somos la U”, representada por el chavismo (2.131) y en cuarta posición “Dignidad Universitaria” con (1.988) votos.  La plancha 100% Resistencia apenas obtuvo 115 votos, mientras que Resistencia Estudiantil solo 72. Marea Socialista participó en esta contienda y resultó el segundo de la tendencia pro-gobierno al conseguir 292 votos. En total, las cuatro planchas representantes de los grupos chavistas alcanzaron 2.991 votos, 989 menos que en las elecciones de 2012, en las que acumularon entre 5 planchas (Alma Máter, Patria Universidad; Únete, Unidad Estudiantil y Voz Crítica) 3.280 votos.

El escenario de estas elecciones 

Al contrario de lo que pasa a nivel mundial con la juventud que se viene movilizando contra el sistema capitalista, en nuestro país lo que tenemos es sectores importantes de la juventud que se inclinan por los partidos de la derecha, tal como se reflejan en estas elecciones, o como se observó en las acciones de febrero, marzo y abril del 2014 como carne de cañón del sector más recalcitrante de la derecha del país.

La crisis capitalista mundial, que estalló hace ya 7 años, fue el ariete para que el movimiento estudiantil, en distintos países, pisara las calles nuevamente y pusiera en escena una juventud combativa, desafiante. Al calor de este cambio de época, se habla de “primaveras”, de “levantamientos” y una nueva generación de jóvenes es pieza esencial en los procesos de lucha. Fue la juventud el componente central de los “indignados” españoles y del movimiento “Occupy..” en EE.UU, es la juventud “Sin miedo” quienes vienen librando una gran batalla contra educación privada en Chile, movilizaciones y protestas en Brasil, Canadá, México, participando activamente en tomas de facultades, se organizan en asambleas, se solidarizan con los trabajadores, con las mujeres, con los oprimidos. En amplios sectores germina la irreverencia, las ideas anticapitalistas y la búsqueda de alternativas a este sistema. Una juventud en pie de lucha contra las arbitrariedades e injusticias del capitalismo. Una juventud enérgica, vibrante, templada en las luchas, en otras palabras, una juventud comprometida con su tiempo.

¿Y como estamos por casa? Actualmente, en nuestro país, hay una ola de despidos a nivel nacional. Fue el caso en Ccs de los 140 obrero/as de la Wrangler donde Barricada estuvo apoyando solidariamente, también lo/as trabajadores de las automotrices en Valencia y las azucareras en Cojedes, por citar unos ejemplos. En este momento está en curso la lucha de los 103 obreros de Mini Bruno en Maracay por mejoras salariales. El año pasado los obreros sidoristas, ante la intransigencia del gobierno, paralizaron por 22 días la empresa por las cláusulas pendientes del contrato colectivo. Viene siendo recurrente que la clase trabajadora de las zonas industriales, y el sector público, salga a pelear por sus derechos y reivindicaciones. El gobierno criminaliza y enjuicia a quienes luchan. Crece la presencia de militares en las fábricas. Los empresarios acaparan, fugan y quieren arrodillar al país a su exclusivo interés de ganancia.

Hay problemas que los estudiantes necesitamos discutir, no podemos quedarnos al margen. Los jóvenes trabajadores y el conjunto de los explotados venimos padeciendo una escalada de precios, devaluaciones, declinación de los salarios, escasez de productos de primera necesidad, una especulación desenfrenada, despidos. Todos los días y a toda hora, en la calle, en la prensa, en el autobús, en la radio, se discute sobre los problemas del país. Estamos atravesamos una agudísima crisis económica que en los últimos años viene siendo descargada con fuerza sobre los trabajadores y el pueblo pobre por distintas vías. Hay toda una situación cada vez más difícil de conjurar, donde se esta poniendo en juego la transición a un nuevo régimen político que se corre a la derecha, en medio de las tensiones entre el chavismo y la oposición patronal, que a pesar de sus diferencias y con el desgaste del gobierno, este viene avanzando en diálogos y pactos con los empresarios, acuerdos que conspiran principalmente contra aquellos que viven sólo de su salario: el pueblo trabajador. El gobierno de Maduro se muestra cada vez más incapaz ante esta catástrofe, envuelto en sus contradicciones, denuncia de palabra a la “burguesía apátrida” pero en los hechos aplica medidas -ajustes- que favorecen a los capitalistas de conjunto, mientras que los partidos proyanquis de la MUD presionan para acelerar esos ajustes y desmontar los tibios controles sobre la economía, al tiempo que es aliada directa del imperialismo y su nefasta injerencia en nuestro país, buscando capitalizar a su favor la decadencia del chavismo.¿Y los estudiantes en que andamos? ¿Que discutimos? ¿Para que escenarios nos preparamos?

Samba, franelas, pito y chapas… ¡Un clientelismo vergonzoso!

La regla en estas elecciones fue el rol burocrático, clientelar y despolitizante de los discursos y las campañas. La dirigencia estudiantil tanto por derecha como del chavismo, son parte de una práctica vaciada de contenido político-militante, contrarios a poner en pie organismos y espacios de organización por la base, por transformar estas instancias en herramientas de lucha, debate y organización. Con grandes aparatos y campañas despolitizadas, centradas en “gestoría estudiantil”, “servicios”, se propusieron ocultar los intereses que defienden estas corrientes a nivel nacional. Es pues, “uso” y “costumbre” el continuo ejercicio de poner toda una maquinaria y recursos en franelas, pinturas, chapas, música, para escalar puestos -y acomodarse- en los centro de estudiantes, pero nunca hay plata para destinarla en función de los intereses de los trabajadores y las clases populares.

Dentro de la universidad hemos visto cómo los colectivos chavistas, en sus distintos grados, promueven una juventud que ponga por delante las razones de Estado, que se integre a la burocracia y al régimen, queriéndole sacar toda energía crítica y revulsiva, necesaria para organizarse por sus derechos y los de las mayorías populares. Dicen estar por la democratización de la universidad pero guardan silencio cuando se trata de aquellas controladas directamente por el gobierno, -donde incluso hay menos democracia que las propias autónomas-. Son sectores que no mueven un dedo para hacer campañas de denuncia para frenar las acciones represivas del Estado contra la clase trabajadora y los barrios populares. Por otro lado, las corrientes que dirigen el sector estudiantil de derecha son cómplice del régimen aristocrático y antidemocratico que existe en la universidad, son los brazos ejecutores de las políticas de los partidos de la oposición burguesa, alineados a las cámaras empresariales y a la injerencia imperialista.

Son parte de las lógicas del clientelismo político, completamente alejados de una coyuntura de ajuste, despidos y desbocada inflación, que viene deteriorando el bolsillo obrero y popular. Es por esto que en las universidades necesitamos un movimiento estudiantil absolutamente independiente del gobierno nacional, de la oposición patronal y de las autoridades rectorales, sin ataduras a ningún proyecto que se proponga sostener esta sociedad de explotación. En estas elecciones, como vimos, primó la politiquería del “vota por mi” que “yo trabajo por ti”. Y nada de asumir debates de alturas, de discutir estrategia política, métodos de lucha, instancias de toma de decisiones. ¡Nada! Unos y otros sostienen el viejo lema: “Los estudiantes sólo deben preocuparse por estudiar”, olvidándose de los problemas y discusiones cruciales que deben existir dentro y fuera de la universidad.

La oposición reaccionaria y el estatismo burgués del chavismo

¡La oposición burguesa coaligada en la MUD es la misma sinfonía liberal de defender esta democracia de ricos y el status quo de un “capitalismo sin restricciones” donde los empresarios hacen lo que le viene en gana, cuando ademas son cipayos del imperialismo!. Son quienes hoy buscanderechizar el curso político del país inclinando la balanza en función de darle más libertades al mercado y presionas más medidas anti-obreras y anti-populares. De profundizar los ajustes que ya viene aplicando el gobierno y dar “salidas” a favor del imperialismo. Los sectores de la derecha quepulsean en la arena política para hundir al gobierno nacional, además de su falaz “democracia” tienen el cinismo de exigir “libertad”, pero no las libertades democráticas que el pueblo trabajador necesita conquistar para luchar por demandas salariales, empleo, seguridad social, viviendas, contra la tercerización, destruir este sistema y reorganizar la sociedad sobre las bases de un sistema verdaderamente justo, sino la “libertad” a los empresarios de acumular ganancias y explotar trabajadores sin restricciones ni controles. Y para ello forman parte de una ofensiva reaccionaria internacional. Por otro lado, necesitamos una corriente estudiantil completamente independiente del intervencionismo estatal. Porque el gobierno no ha hecho sino administrar la misma sociedad de siempre -cuya base es la explotación de los trabajadores y la pobreza de muchos a costa de la riqueza de muy pocos-, por eso quiere las universidades para un supuesto “desarrollo del país” junto a empresarios “nacionalistas” y capitales extranjeros “amigos”, con dosis de regulación estatal y elementos de llamada “justicia social”. Con un discurso actuó cooptando a un sector importante de la juventud con sensibilidad de izquierda para su propio proyecto que nunca se propuso abolir la propiedad privada.

Por ello es que se hace clave discutir que tipo de corriente estudiantil necesitamos en la universidad, como dice el Manifiesto Universitario del Mayo Francés ’68: “La universidad debe ser el centro de cuestionamiento permanente de la sociedad, insurgimos contra el claustro”.  Para responder a este espíritu de combate se hace urgente una poderosa agrupación revolucionaria y anticapitalista que no le rinda cuentas a ningún gobierno o partido patronal, una fracción estudiantil de izquierda que dispute por ganar a estudiantes que si apuesten a insubordinarse de verdad, que quieran dar rienda suelta a su rebeldía, a su creatividad, que luche por derribar los muros que dividen la universidad de la vida y la lucha de los trabajadores y el pueblo pobre, y cuestione el sistema de conjunto. Denunciamos a los distintos grupos que una vez más demuestran que su único interés es repartirse cargos, y en el caso específico de algunas escuelas, rentarse a través de las fotocopiadoras, negándose a abrir espacios para la organización amplia y democrática entre los estudiantes, con el fin de librar las discusiones sobre la militancia política que necesitamos.

Pongamos en pie una corriente estudiantil independiente y combativa 

De lo que se trata es de ir fogueando, construyendo y peleando por que cada vez más franjas del movimiento estudiantil se unan a la idea de que no hay resolución posible de los problemas que plantea el capitalismo, incluyendo los propios específicos del estudiantado, sin la intervención organizada y revolucionaria de la clase trabajadora y el pueblo pobre. Estamos en guerra con esta sociedad capitalista organizada para que poquitos vivan del trabajo de muchos; buscamos subvertir todos los órdenes existentes, abolir todas las opresiones y discriminaciones, y para ello también peleamos en contra de cualquier reglamentación que impongan sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas, estamos en contra del individualismo que se extiende desde el sentido común de una vida de competidores, y donde el único amor posible sea el socialmente aceptado, condenando a miles de homosexuales, lesbianas, bisexuales y trans a tener que esconder su amor en un closet. Pongamos en pie una juventud de batalla por una universidad a la que puedan ir los hijos de los trabajadores y los sectores mas oprimidos a recibir una educación de calidad.

Desde la Juventud Revolucionaria Anticapitalista Barricada cuestionamos esta universidad elitizada, luchamos por otra universidad, puertas abiertas a los principales problemas y los debates que atraviesa el país, una universidad al servicio de los trabajadores y el pueblo pobre. Por la triplicación del presupuesto, por el ingreso libre e irrestricto para que los hijos de la clase obrera puedan entrar a la universidad, y los docentes y no docentes cobren salarios iguales a la canasta familiar. Por becas e investigación, pero no para los empresarios, sino para una universidad que ponga su conocimiento y su producción al servicio de los explotados. Por eso queremos democratizar la universidad, para barrer estas estructuras y todo el poder político -estamental- que la sostiene. Peleamos por el desprocesamiento de todos los luchadores obreros y populares. Por todos los derechos a nuestros pueblos originarios. Nos oponemos a todos aquellos que quieran preservar este orden social. Como lo expresamos en nuestro Manifiesto: “Queremos construir una juventud que apueste a “cambiar las cosas de raíz”, a desplegar libremente su crítica, su creatividad, su iniciativa y su militancia tras la causa de cambiar realmente el mundo”.

Una intervención activa para abrir paso a una política independiente

Con cientos de volantes y derechos de palabras en varias escuelas, denunciamos la crisis económica nacional que viene descargándose sobre los trabajadores y el pueblo pobre, cuestionamos el régimen antidemocrático de la universidad y la academia elitizada cada vez más alejada de las necesidades de las grandes mayorías, levantamos las banderas por desburocratizar los centros de estudiantes y poner en pie centros de estudiantes militantes, por dinamizar asambleas de base donde los propios estudiantes seamos sujetos directos de las luchas, la lucha por más presupuesto administrado democráticamente por comités de estudiantes, trabajadores y docentes, rechazamos la represión estatal y los militares en las fabricas, a la vez que repudiamos enérgicamente todo tipo de injerencia imperialista yanqui, alzamos nuestra voz por poner en pie organismos de democracia directa y revocables en todo momento. Como propuestas concretas planteamos que los centros de estudiantes deben incorporar secretarías específicas para abordar y luchar contra la opresión de género y por orientación sexual. Desplegamos esta posición desde una izquierda revolucionaria e independiente, sin embargo, nuestra agrupación está dispersa en varias escuelas y, como otras corrientes, aún con fuerzas modestas que no nos permitieron contar con planchas propias que levantaran este programa y esta perspectiva. Otras corrientes en similares condiciones resuelven esto yendo en alianzas con otros grupos, sin embargo, en nuestro caso, es claro que las diferencias que nos separan de las diversas corrientes gubernamentales y de oposición hacen inviable tales alianzas. Con el este programa hicimos campaña activa y llamamos a “voto nulo”.

Contra la injerencia imperialista

Por último, en estas elecciones no se discutió absolutamente nada sobre la injerencia imperialista sobre el país, las próximas luchas las daremos en momentos en que el imperialismo yanqui apunta sus cañones una vez más contra nuestro país, aprovechando la nueva coyuntura venezolana, donde la situación económica hace crisis, el imperialismo ha empezado a mostrar cómo no pierde ocasión para practicar el viejo oficio imperialista de la injerencia. Es que EE.UU. aprovecha la situación para intentar hacer retroceder los niveles de soberanía política y de manejo nacional de la renta petrolera que el nacionalismo burgués logró conquistar. Así como el gobierno –más de allá de su gritería anti-imperialista- tampoco niega la posibilidad de “mejorar las relaciones” y ofrece “recomponer las relaciones bilaterales” con esta potencia imperialista. No podemos permitir ningún tipo de injerencia y agresión, los estudiantes debemos tomar partido y enfrentar al imperialismo desde una perspectiva clasista y combativa, con la más absoluta independencia política frente al gobierno de Maduro.

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Acerca de Barricada Juventud Revolucionaria

Una organización juvenil revolucionaria, de estudiantes y estudiantes/trabajadores, por ahora fundamentalmente de la UCV, de diversas carreras (Historia, Sociología, Estudios Políticos, etc.) donde confluimos compañeros que militan en la LTS (Liga de Trabajadores por el Socialismo) e independientes, que coincide en el objetivo estratégico de acabar con esta sociedad de clases, de destruir al Estado de los patrones y conquistar un orden social sin explotados ni explotadores. Quienes impulsamos esta agrupación apostamos al desarrollo de una militancia juvenil verdaderamente rebelde y revolucionaria, anti sistema, que no tenga nada que obedecerle ni deberle a ninguna institución del sistema capitalista, a ninguno de los poderes de la sociedad burguesa, que no comulgue con ningún proyecto burgués ni se subordine al Estado.
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